El Velorio de Pedro Pietri; Una Manifestación de Amor al Poeta

Israel Torres Penchi

Siempre, March 24, 2004

Amigos y admiradores de Pedro Pietri hicieron fila frente a la Primera Iglesia Hispana Unida de El Barrio para dar el último adiós al poeta.

La fila comenzó a formarse en la acera frente a la Primera Iglesia Hispana Metodista Unida de El Barrio a la 1:00 de la tarde y se renovó sin interrupción hasta pasadas las 5:00, pero todavía a las 8:30 de la noche un nutrido grupo permanecía rindiéndole el ultimo adiós en aquel lugar donde Pedro leyera su poema épico “Puerto Rican Obituary” cuando los Young Lords tomaron esa iglesia en 1969.

El servicio por Pietri, quien falleciera mientras se trasladaba en avión de México a Estados Unidos el 3 de marzo, fue oficiado por el reverendo Raymond Santos. Comenzó con oraciones, la lectura del salmo 23, el canto de himnos, un sermón basado en Juan 14:1-16 y una bendición.

Primero entraron sus familiares más cercanos y vecinos, para luego continuar con sus amigos, aquellos que lo habían conocido y compartido con él momentos íntimos, quienes compartieron con el resto de los asistentes sus recuerdos. Querían que todos tuvieran una idea más completa de quién había sido Pedro Pietri y lo que significaba para ellos. Muchos poetas y artistas que conocían a Pedro desde cuando comenzó a expresar su don también compartieron experiencias y algunos leyeron poemas creados específicamente para la ocasión.

Mickey Meléndez reitero lo que Panamá Alba había dicho la noche anterior en la vigilia por Richie Pérez: “Pedro vivió como quiso vivir y murió entre dos zonas de tiempo para que nadie supiera verdaderamente a la hora que murió.” Para luego añadir que “ocurrió a 30,000 pies de altura para causarles inconvenientes al menor número de blancos posible.” Ambos comentarios arrancaron risas de la audiencia y dieron un toque de humor.

El velorio de Pedro Pietri, quien contaba 59 años al momento de su deceso, fue mas una celebración de vida que las tristes despedidas tradicionales. Su espíritu debe haber sentido gran alegría al ver tantos amigos a incluso muchos que no lo conocieron personalmente rendirle el postrer adiós al son de música y poesía. Que mejor homenaje póstumo?!

Jacqueline M. Mestre contribuyo a este artículo con sus notas y sus emotivas observaciones.