A Julia de Burgos

Yo te busqué en las aguas
del Río que hiciste hombre
te busqué desde las ancas
del immortal ancón
y en cada pecesito veía tu mirada,
en cada suave ola sentía tu corazón.

No me atreví a abrazarte,
no estaba solo.
No sé si  tú notaste
que me lloraba el alma
y hasta quise embriagarme,
ocultar mi dolor.

Julia eterna mujer
de todos los patriotas,
palpitar de Borinquen
ejemplo de valentía,
apasionada diosa
mujer completa brava.
Ardiente, inigualable,
más grande que mil hombres…

Julia, Julia sufrida,
Julia llanto boricua
derramada allí en Manhattan,
como si fueras nada,
!Y… tu eres
la Patria mía!

Armando Pacheco Matos

Este poema aparece en el libro Padre nuestro que te escondes en el cielo.

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